
Cuando hablamos de economía popular no estamos hablando únicamente de ventas, de cifras o de comercio. Estamos hablando de historias de vida, de familias que han encontrado en sus saberes una manera digna de salir adelante e incluso, de comunidades que han logrado conservar su identidad mientras generan desarrollo.
Festivales como Versos y Sabores que se llevará a cabo este domingo 17 de mayo en el Domo CALARCÁ, como una alianza entre la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío, EMCA, la Alcaldía de Calarcá y microempresarios, nos recuerdan los atributos de sectores gastronómicos que nacieron justamente en las veredas como fuentes de auto empleo y que hoy son articuladores de identidad cultural.
Desde la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío seguimos apostándole a estos espacios porque creemos profundamente en el valor de quienes, desde las veredas y corregimientos, sostienen buena parte de nuestra identidad regional. Hoy vale la pena reconocer especialmente a los actores gastronómicos de sectores como La Bella, quienes, a través de la cocina tradicional, del café y de las recetas heredadas han logrado generar no solo movimiento económico, sino también arraigo cultural y sentido de pertenencia.
Cada plato típico, cada bebida artesanal y cada experiencia alrededor de la gastronomía cuenta una parte de nuestra historia. Allí hay conocimiento campesino, memoria familiar y una conexión profunda con el territorio que no puede perderse. Y justamente ahí está uno de los mayores aportes de la economía popular: convertir las tradiciones en oportunidades sostenibles para las comunidades.
Por eso, este tipo de encuentros tienen un valor tan importante. No se trata únicamente de reunir expositores o atraer visitantes. Se trata de abrir escenarios para que los pequeños productores, artesanos, cocineros y emprendedores rurales puedan mostrar lo que hacen con orgullo y encuentren nuevas posibilidades de crecimiento.
Que cerca del 80 % de los participantes del Festival Versos y Sabores provengan de zonas rurales como Potosí, Quebrada Negra, Vista Hermosa y Bohemia demuestra que el campo sí tiene ganas de avanzar cuando existen espacios de visibilización y acompañamiento. Allí hay personas que todos los días trabajan por mantener vivas nuestras tradiciones mientras aportan a la dinámica económica del municipio.
También es importante entender que fortalecer la economía popular no significa reemplazar otros modelos de desarrollo; significa equilibrarlos, reconocer que el progreso de un territorio debe incluir a quienes históricamente han construido su identidad desde lo rural y lo comunitario.
En un momento donde muchas regiones buscan diferenciarse, el Quindío tiene una ventaja invaluable: su capacidad de convertir la cultura, la gastronomía y el turismo rural en motores de desarrollo con sentido humano.
El Festival Versos y Sabores, representa justamente eso. Un espacio donde la poesía se encuentra con el café, donde el emprendimiento se mezcla con las tradiciones y donde el campo tiene la oportunidad de ser protagonista.
Desde la Cámara de Comercio seguiremos acompañando estos procesos porque creemos en un desarrollo que nazca desde las comunidades, que reconozca el valor de nuestros emprendedores rurales y que entienda que detrás de cada producto local hay una historia que merece ser contada y apoyada.



