
Ya hemos reiterado que el terremoto del pasado 10 de agosto nos dejó una tarea que trasciende la recuperación de estructuras físicas: debemos lograr que quienes generan empleo, sostienen familias y dinamizan nuestras economías locales tengan las condiciones necesarias para volver a ponerse de pie.
Por eso, considero bastante oportuna la comunicación y propuesta que desde la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío, se dirigió a los alcaldes de los 12 municipios del departamento, una propuesta concreta de alivios tributarios y medidas para acompañar la reconstrucción y reactivación empresarial.
svgGuíasy diarios de viaje
No estamos planteando una exoneración general ni desconociendo las responsabilidades fiscales de los ciudadanos y empresarios. Lo que proponemos es aplicar medidas excepcionales, temporales y focalizadas, de acuerdo con el nivel de afectación que haya sido certificado por las autoridades competentes. Es claro que un empresario, cuyo establecimiento colapsó, perdió inventarios o tuvo que suspender su operación no puede enfrentar las mismas condiciones tributarias de quien no sufrió afectaciones.
La propuesta contempla alternativas frente al impuesto predial, Industria y Comercio y delineación urbana, así como mecanismos que permitan ampliar plazos, proteger beneficios asociados a la generación de empleo y reducir los costos de las obras necesarias para reparar o reconstruir los establecimientos afectados. Son medidas que buscan generar oxígeno financiero en un momento crítico, porque reconstruir un negocio requiere recursos que, en muchos casos, hoy están destinados a reparar techos, paredes, pisos, estructuras, reponer inventarios o recuperar equipos.
También hemos planteado la creación de una Ventanilla Única para la Reconstrucción que concentre la orientación, recepción, gestión y seguimiento de los trámites necesarios para reparar, reforzar, adecuar, construir o reconstruir los inmuebles afectados.
Esta propuesta hace parte de una gestión general que la Cámara de Comercio viene adelantando en distintos frentes, por ejemplo: el Fondo Quindío se Reactiva, una alianza con Comfenalco, la Alcaldía de Armenia y la Cámara de Comercio donde estamos haciendo efectiva la entrega de insumos, materiales de construcción, utensilios, entre otros, para agilizar los procesos de reapertura de los negocios; sumado a otras gestiones de índole nacional. Lo anterior, entendiendo que la reconstrucción debe entenderse como un proceso integral, en el que infraestructura, vivienda, empleo, empresas, comercio, turismo y confianza avancen simultáneamente desde el propósito de una reactivación total.
En este sentido, es importante avanzar con las administraciones municipales, que tienen la potestad de gestar este tipo de acciones, claro está, con previa verificación desde el punto de vista técnico, jurídico y fiscal, que puedan ser llevadas oportunamente a los Concejos Municipales a la mayor brevedad. Desde la Cámara de Comercio seguiremos aportando información empresarial, nuestra capacidad de articulación y nuestra gestión para que las decisiones que se tomen respondan a la realidad de quienes hoy necesitan acompañamiento para volver a producir, emplear y generar desarrollo.



