
Desde la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío hemos venido consolidando una agenda estratégica de desarrollo económico y social para el departamento contenida en el documento Proponer Presidencia 2026–2030, para que obras y proyectos estratégicos de región, sean tenidos en cuenta como una necesidad de país, proyectos que sabemos no necesitan más diagnósticos sino, decisiones desde la gestión para que hagan parte de la agenda de inversión y Plan de Desarrollo del nuevo cuatrienio.
Sin embargo, somos conscientes de que, si bien PROPONER es un instrumento que contiene la hoja de ruta del departamento construida de manera colaborativa entre la Cámara de comercio de Armenia y del Quindío, empresarios, emprendedores, gobierno departamental y municipal, parlamentarios, academia, instituciones y gremios; somos varias las entidades que adelantamos la misma tarea. El Comité Intergremial, la academia, los congresistas y diferentes actores institucionales han venido construyendo, desde sus competencias, agendas que convergen en los mismos propósitos: mejorar la competitividad, fortalecer la infraestructura, generar empleo, atraer inversión, cerrar brechas, apostar por el desarrollo económico y social, así como elevar la calidad de vida de los quindianos, por mencionar algunos temas.
Y es aquí donde nace una necesidad de un profundo análisis en un momento coyuntural de transición, donde no podemos correr el riesgo de llegar con múltiples voces, agendas dispersas y prioridades fragmentadas.
Todos apostamos a iniciativas ampliamente conocidas por el departamento. Son proyectos que cuentan con años de análisis, estudios, consensos y justificaciones técnicas que hoy necesitan decisiones, voluntad institucional y una gestión articulada que permita convertirlos en realidad.
Precisamente por esa coincidencia de propósitos, hoy hacemos un llamado respetuoso pero decidido: lleguemos unidos al primer encuentro con el Gobierno Nacional.
Más que presentar varios documentos con títulos distintos, proponemos construir un solo documento regional que recoja las apuestas estratégicas del departamento y represente la voz de todos los sectores. Incluso desde la Cámara de Comercio, estamos dispuestos a que el documento Proponer 2026–2030 evolucione, cambie de nombre o se transforme en una agenda conjunta si ello fortalece el mensaje de unidad que queremos transmitir.
El Quindío ya ha demostrado que la unidad produce resultados. Nuestra estrategia Alianza por el Quindío es prueba de ello. Gracias al trabajo articulado entre empresarios, gremios, congresistas, gobiernos territoriales, academia y sociedad civil, la región ha logrado la ejecución de proyectos estratégicos, mantenerlos vigentes en la conversación nacional y consolidar una agenda común.
Y sí, la insistencia en los mismos proyectos ha sido determinante, pero el mayor valor ha sido la credibilidad que genera una región que habla con una sola voz para lograr mejores resultados y gestión efectiva.
Hoy, cuando además avanzamos en ejercicios de visión de largo plazo como la construcción de la prospectiva regional hacia Horizonte Quindío 2050, la articulación cobra aún más sentido. La planeación estratégica exige coordinación, continuidad y una visión compartida incluso que trascienda los periodos de gobierno.
Es claro que será responsabilidad de cada entidad avanzar en la estructuración técnica de proyectos que respondan a su vocación, fortalecer sus estudios, llevarlos a fases de madurez que permitan su financiación y ejercer una gestión permanente ante el Gobierno Nacional para garantizar su ejecución; en nuestro caso apostaremos por la formulación de proyectos puntuales de apuestas por el desarrollo económico y empresarial con el Centro de Inteligencia Artificial empresarial, turismo y agricultura regenerativa, café, economía popular, entre otros, mientras los demás entes institucionales harán lo propio.
Sin embargo, el próximo Gobierno Nacional encontrará múltiples solicitudes provenientes de todos los rincones del país. Nuestra responsabilidad es lograr que el Quindío no llegue como un conjunto de voces aisladas, sino como una región unida en una visión compartida y UNIFICADA.



