
Este fin de semana, el Quindío volvió a demostrar con una respuesta contundente de su población, que en esta región hay un sentido de solidaridad amplio.
La Feria Quindío Corazón Mío, una iniciativa que nació desde el sector privado con el respaldo de diferentes entidades públicas y privadas, como escenario de reunión de empresarios, emprendedores, comerciantes, familias y visitantes; más allá de una feria, lo que vimos fue una muestra de capacidad para generar espacios de comercialización que permitan a quienes hoy enfrentan dificultades volver a tener una posibilidad de ingresos.
Quiero destacar especialmente el esfuerzo de los empresarios que hicieron posible esta iniciativa y, entre ellos, a Sebastián Restrepo, cofundador de la MMQ, quien se apersonó de la materialización de este escenario y logró convertir una idea en un punto de encuentro para diferentes sectores de nuestra economía. Este tipo de iniciativas nos dicen algo: la reactivación también es creatividad y capacidad de unir voluntades.
Y es justamente allí donde tenemos que poner la mirada. Los eventos, las ferias, los festivales y las experiencias serán protagonistas de la reactivación económica del Quindío. Desde la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío estamos convencidos de que activar la agenda del departamento es activar negocios, empleos, restaurantes, hoteles, cafés, operadores turísticos, transportadores, artesanos y cientos de actividades que dependen de que las personas vuelvan a circular y consumir. Por eso, nuestra agenda de festivales que se desarrollan junto con las juntas de comerciantes en los municipios, ya está en marcha: del 10 al 20 de septiembre tendremos el Festival de la Trucha en Salento; el 10 y 11 de octubre, el Festival del Maíz en Barcelona; el 8 de noviembre, el Festival Sabor Tropical en La Tebaida; el 14 y 15 de noviembre, el Festival de Aves de Pijao; el 29 y 30 de noviembre, el Festival del Plátano en Pueblo Tapao; y el 12 de diciembre, el Festival Montenegro Ancestral Turístico y Cafetero.
Sumando a lo anterior, es importante mencionar que estos eventos no pueden entenderse únicamente como actividades para quienes nos visitan desde otras regiones. También necesitamos que el Quindío se vuelva a recorrer a sí mismo. Hay escenarios que están activos, como centros comerciales, zonas comerciales, restaurantes, plazas y establecimientos que no tuvieron afectaciones o que ya lograron reabrir sus puertas: los Centros comerciales Unicentro, Cielos Abiertos, San Sur, malls de comidas, son algunos ejemplos.
El llamado es a los turistas nacionales e internacionales, pero también a los propios quindianos: salir, comprar, comer, visitar, hospedarse, disfrutar y recomendar. Cada consumo local es una manera concreta de respaldar la recuperación económica.
Y mientras hacemos esto hacia adentro, tenemos que seguir mostrando al Quindío hacia afuera. Desde la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío estamos fortaleciendo campañas de promoción del destino a nivel nacional e internacional, trabajando con creadores de contenido, estrategias de marketing territorial y acciones de posicionamiento que permitan contarle a Colombia y al mundo que el Quindío se Reactiva.
Por su parte, y en la línea de promoción de destino, la Agencia de Promoción de Inversión y el Quindío Convention Bureau, conformados por la Cámara de Comercio, la Gobernación del Quindío, la Alcaldía de Armenia, Edeq, el Comité Intergremial y empresarios; continúan llevando el nombre de nuestro departamento a escenarios internacionales, incluyendo México, Guatemala y otros mercados estratégicos para presentar al Quindío como un destino para viajar, invertir, hacer negocios y eventos. Esta también es una forma de reactivar.
Quindío, corazón mío no es solo el nombre de una feria, es una demostración de que la recuperación económica es una tarea colectiva. Empresarios que crean, instituciones que articulan, comunidades que participan, ciudadanos que consumen localmente y un territorio que vuelve a abrirse al mundo. Tenemos una agenda de eventos, tenemos empresarios con talento, tenemos paisajes, cultura, gastronomía y, sobre todo, tenemos gente que no se rinde. Porque reactivar es un compromiso conjunto.



