
Siempre es grato escuchar visiones y voces expertas que aporten a la construcción de una visión compartida de desarrollo competitivo regional. Ayer, tuve la oportunidad de moderar un interesante panel con tres invitados provenientes del campo académico, empresarial y tecnológico, en el marco del Foro Empresarial Liderazgo Estratégico 360° en tiempos de IA, un espacio que nos permitió reflexionar sobre cómo evoluciona el liderazgo en un mundo donde la tecnología ha cambiado los modelos gerenciales actuales.
En este escenario, convocado por la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío y acompañado por el Colegio de Estudios Superiores de Administración – CESA, analizamos no solo los avances tecnológicos, sino también las barreras que aún persisten, especialmente aquellas relacionadas con el miedo al cambio. Sin embargo, hubo una conclusión clara: la tecnología avanza, pero el factor humano seguirá siendo el eje central de cualquier proceso de transformación empresarial.
Con un auditorio de más de 300 empresarios, emprendedores, gerentes y líderes, tuvimos la oportunidad de conectar la conversación con Camila Gómez Afanador, directora de CESA For Life; Juan Antonio Salcedo, CEO de Boy Toys; y Javier, líder en transformación digital con más de 30 años en el mercado. Un espacio donde la pregunta NO fue si la IA va a cambiar el trabajo tradicional, porque YA lo está haciendo; la pregunta fue: ¿Cómo los líderes están gestionando ese cambio?
Y sin duda, estos tres expertos coincidieron en que, más allá de las habilidades técnicas, las competencias que hoy toman mayor relevancia son profundamente humanas. En palabras de Camila Gómez Afanador y su experiencia en el campo educativo, hablamos de habilidades blandas que, en realidad, son cada vez más “duras” en su impacto: la gestión emocional, la capacidad de adaptación, el liderazgo empático y la gestión humana dentro de las organizaciones. En un mundo donde la inteligencia artificial optimiza procesos, son las emociones, la visión y la capacidad de conectar con las personas lo que seguirá marcando la diferencia.
Resultó inspirador escuchar a Juan Antonio Salcedo, quien representa un ejemplo claro de relevo generacional en la empresa familiar. Su visión muestra cómo la tecnificación y la innovación pueden integrarse de manera armónica con el conocimiento y la experiencia, demostrando que la evolución empresarial no significa ruptura, sino complementariedad entre tradición y modernidad.
Por su parte, desde el ámbito tecnológico, Javier nos recordó algo fundamental: en medio de la aceleración digital, a veces es necesario volver a lo básico. Tomar una hoja de papel y un lapicero para preguntarnos dónde estamos hoy como empresa en relación a la IA, qué queremos lograr y cuáles son los primeros pasos reales para avanzar. Y es que la transformación digital no comienza con la tecnología, sino con las personas.
Desde la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío creemos firmemente que este es el momento de dar ese paso; no en vano este año proyectamos el Centro de Inteligencia Artificial Empresarial. Termino diciendo que no se trata de tener una ruta perfecta, sino de comenzar a construirla con realismo, apoyándonos en el ecosistema institucional y empresarial que hoy acompaña estos procesos. Lo importante es iniciar, aprender, ajustar y avanzar. Porque el verdadero liderazgo en tiempos de inteligencia artificial no consiste en competir con la tecnología, sino en perfeccionar nuestra humanidad para liderar el cambio desde una mirada 360º.



