
Ser anfitriones del Encuentro Nacional de Competitividad y Planeación 2026, en el Quindío, representa para la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío una oportunidad de enorme valor institucional y regional.
Agradecemos a Confecámaras, y especialmente a su presidente, Nicolás Botero Páramo Gaviria, por confiar en nuestro territorio para reunir a los presidentes y equipos de competitividad y planeación de las cámaras de comercio del país, junto con representantes del Gobierno nacional y entidades aliadas. Estos espacios demuestran que las regiones tienen mucho que aportar a las grandes conversaciones sobre el desarrollo empresarial de Colombia y que el trabajo conjunto es indispensable para convertir los desafíos en oportunidades.
Este encuentro nos deja una reflexión fundamental: la competitividad requiere planeación, se construye y se ejecuta. Es claro que las regiones necesitan una visión de largo plazo, prioridades claras, capacidad de gestión y programas que respondan a sus realidades productivas. Planificar significa anticiparse, identificar oportunidades, reconocer las necesidades de los empresarios y traducirlas en acciones medibles. Por eso, el diálogo entre las cámaras de comercio resulta tan importante: compartir experiencias, aprender de las buenas prácticas y construir soluciones desde el conocimiento del territorio, sin duda, fortalece nuestra capacidad para impulsar empresas más productivas, innovadoras y competitivas. Y debo decir que, en el marco de la jornada, quedó claro que el terremoto probó la capacidad de respuesta oportuna, directa y ágil de la red cameral y eso ya es un punto de partida para hablar de fortalecer la alianza, estado y cámaras de comercio.
De otro lado, quiero especialmente, detenerme en la presencia de la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Claudia Patricia Benavides Salazar, su calidez y el tiempo dedicado a los empresarios y emprendedores locales, nos permitió presentar el potencial del departamento del Quindío para innovar y agregar valor a sus productos. Por su parte, el Viceministro de Desarrollo Empresarial, Manuel Naranjo Giraldo, reforzando también los espacios de conversación sobre desarrollo empresarial, innovación y la Ruta Milagro, que reafirma la importancia de una articulación profunda entre el Gobierno nacional y las cámaras de comercio. Porque tenemos que decir que las políticas públicas alcanzan su mayor potencial cuando encuentran en las regiones aliados capaces de implementarlas, acompañar a los empresarios y conectar la oferta institucional con las necesidades reales de cada región. El reto es avanzar de las conversaciones a los resultados, con coordinación, continuidad y responsabilidades compartidas.
Desde la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío creemos que la competitividad de Colombia se construye desde sus regiones, pero requiere una visión de país. Por eso, valoramos estos escenarios que fortalecen la confianza, promueven la cooperación y nos permiten trabajar con un propósito común: generar más oportunidades para las empresas que son finalmente las que propician ese bienestar a las comunidades. ¡Gran Encuentro!



